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viernes, 3 de junio de 2011

COMIC CON CHILE ( Travel log)


Fue agotador. Y muy divertido. Con mi compañera usual de viajes, la inefable gatita mal genio Nini, y sin mi otra compañera, la gatita de verdad Mattie, la cual se quedo en casa, hicimos este loquisimo viaje-de-un-dia. Ambas trabajabamos el lunes, asi que partimos el domingo a la 1 de la mañana del terminal de Los Angeles, ambas bostezando, pero habiendo pagado muy bien para irnos comodas es un coche semi cama de Cruz del Sur.

Nos congelamos esperando, pero el jodido bus llego como 20 minutos tarde... al subir ya no nos importo, porque un muy amable sobrecargo nos dejó derretidas en nuestros asientos cómodos y calentitos, nos llevó comidita ( mani, bizcochito con manjar, jugo de damasco, y hasta una galletita) y nos echó mantas y almohadas encima. Como dos gatos felices con migas en los bigotes procedimos a caer inconscientes, para despertar como unas rosas a las 7:30 de la mañana, hora en que nos echaron de nuestro cómodo refugio para dejarnos en el la Alameda de Santiago. Día domingo, por ende, ni una mosca a la vista.

Y muy lindo día! En el sur había una ola polar más o menos mala leche, así que refrescadas y sonrientes decidimos aprovechar el día y caminar hasta el otro terminal ( aprox 25 cuadras) para asegurar nuestros pasajes para la noche.
Se preguntaran porque, si estabamos en un terminal ya. Pero aunque nos habiamos ido muy comodas, queriamos mimarnos y volvernos en los mejores transportes posibles, regaloneadas a mas no poder. Ergo, otro terminal en el c*** del mundo.
Fue una caminata muy agradable de todas formas: ninguna de las dos iba cargada, las dos habiamos dormido como ositos y el dia estaba muy bonito, al menos hasta que mi estomago empezo a gruñir y pegamos una frenada frente a la pastelería San Camilo, una de las más viejecitas de Santiago, clásica, con un diseño tradicional a rayas verdes.

Yup, el puro olor a pastelería caliente te tomaba y te dejaba sentada en la cafetería. Atacamos desayunito con jugo de naranja natural, pastelito y café, y llenas de azucar partimos a nuestro destino.

Por supuesto, mi bolso de viaje recién comprado eligió suicidarse en la mitad d ela calle y me quedé con la correa en la mano. Pero una vendedora muy amable me regaló un par de alfileres de gancho, y hop, solucionado.

Pasajes comprados, tomamos el metro a la ComicCon en la estación Mapocho, y aunque como una huasitas boquiabiertas por ir bromeando nos pasamos de largo y tuvimos que volver, llegamos pocos minutos antes de que abrieran. Nini, que es un bicho pesimista, empezó a croar sobre como no habíamos comprado entradas a tiempo, pero ella no conoce mi determinacion... si tenia que asesinar a alguien para entrar, allons-y.

http://www.youtube.com/watch?v=dTKdGmYdQbQ&feature=related

Entramos. Oh, joy. Happy, happy. Ooh, me faltaban patitas para bailar. Fox y la Fábrica de Nerdiness. La tierra prometida de Big Bang Theory. Podía ser una convención modesta, pero ver tanto friki junto y poder babear abiertamente sabiendo que solo era una del montón es relajante. Reivindicante. Refrescante.
Tras ver un par de trailers, hice una beeline al stand de los X Files y me hice socia. Tenían un Flikeman! Fue como tomarse una foto con Darin Morgan, uno de mis escritores favoritos!!

Había un stand de Macross, y tenían Macross Frontier en marcha. Había una cosplayer de Ranka, una Sheryl, lamentablemente no había Alto o me lo rapto...
Había stand de Supernatural, Dexter, Green Lantern, XmenFirstClass, Rise of the Planet of The Apes, House y Spartacus ( y los cosplayers de Spartacus, incluyendo un gladiador de ojos claros, estaban casi tan buenos como los de la serie, aunque se dejaron la ropa puesta) Como se pueden imaginar, Nini tenía que traerme con traílla, sobre todo cuando vi un modelo de FF Vincent y Sephiroh y luego a un cosplay de John Constantine. Oh, joy.

Incluso habia una muestra de juguetes clasicos, incluyendo de series de anime que prensadas en una monstruosidad llamada " Festival de los robots" me trage en mi inocencia a los 6 años en mi canal UCV ;)
Sí, miren, soy House!!

Y me uní al grupo de LOTR, que tenía un stand precioso!

Hubo presentación de Gleeks, incluyendo "Don't Stop Believing" Tipo 2 de la tarde recién nuestra hambre superó la alegría, y tras probar pastelitos en la cafetería del lugar, fuimos a un mall y atacamos un tenedor libre. Fue un gusto poder pasear a nuestro sabor, pero volvimos para el cierre, que hizo un grupo de música medieval, que la verdad esta pre-canalizando a Les Luthiers. En la más clásica tradición trovadora, hicieron reventar de la risa a la gente: personalmente me encantó su canción de cierre, algo del estilo de " Oh si, hazme florecer!" ( ejem)

http://www.youtube.com/watch?v=Akqs80ZJreI

Después del cierre, medio muertas de cansadas nos arrastramos hasta el terminal, en donde esperamos al bus pacientemente. Nos subimos y... Oh God. EME BUS ES UN DESASTRE! * grr* ofrecen un asiento en 180 grados y llevarnos a casa: eso lo cumplieron. El resto, que incluia WiFi, energia, buena atencion, calefaccion, comidita y un baño decente, pues NO.
6 de la mañana- en Concepcion. Yo, muy calentita con mi nuevo cuello de polar negro de los X Files ( yo queria la chaqueta del FBI!!!!)
A las 8, en mi trabajo, aun llena de energia. Al mediodia me caia de sueño, pero valió la pena. Me diverti como loca, y fue una reconexion muy agradable con mis raices ;) aunque eche de menos un stand Whovian ;_;.
Próximo año, voy de monja gato- Sister de Plenitude de Dr Who. Lo prometo!!

lunes, 28 de marzo de 2011

Viaje a la Costa ( TRAVEL LOG)


Mi querida amiga Nini, en ocasiones, cuando no está babeando fotos de James Franco o imitando un perezoso, tiene excelentes ideas. Y su última idea fue darnos un paseo por la zona costera de la VII región de Chile, la cual suele ser muy turística pero afectada por el tsunami del año pasado, aún no ha levantado cabeza ( y precios)

A un año del desastre, el paisaje, aunque sigue siendo hermoso, muestra las señales de nuestra tragedia nacional, pero también los signos de la recuperación característica del cabezón chileno. Para mí fue muy extraño e impresionante ver estos paisajes de primera mano: aunque algunos los conocía, eso sólo sirvió para enfatizar las diferencias y lo chocante e impresionante del desastre, sobre todo para alguien que, como yo, habiendo estado en el mismísimo centro del evento me perdí casi todas las partes más complejas, estando tremendamente protegida. A Dios gracias.

El paseo partió a las 6 de la mañana del sábado para mí, viajando con un pequeño polizón desde los Angeles a Concepción, 2 horas en bus, cargada con bolsito, cartera y bolsito de polizón ( más sobre el viajero Nº 3 luego) Estaba en el bus cuando recibí una llamada de Nini que parecía sacada de Pinneaple Express:

(ringtone de Nini: here comes the hotstepper)

Yo: Ah?
Nini: Oye… el auto no parte. Se murió la batería…*
Yo: Ah?
Nini: Pues… se murió, voy a esperar algún chofer del hospital que me la carge…
Yo: Voy a tener que esperarte hasta la hora del XXXX con el polizón en el XXXX rodoviario de Conce?!
Nini:… es que se murió la batería… tómate un café… ya voy…

( de la vida real, cualquier parecido al estúpido diálogo casi idéntico en Pinnaeple es pura coincidencia, sobre todo respecto al estado de temperancia de las autoras)

Nini llegó a la cafetería del rodoviario de Conce cuando yo ya llevaba un capuchino en el cuerpo ( un café con crema para los extranjeros: no follo sacerdotes, yo) y desayunamos las 2 ( las tres) antes de partir carretera arriba en el auto de Nini, ya super-baterizado.

Antes de mediodía ya habíamos entrado a la zona costera, empezando por Cobquecura, un extraño pueblo colocado en un explanada ante el mar, muy bajo y cuadrado, extremadamente seco por el viento, con una enorme playa recta y con olas grandes.



Paseamos por la playa, y encontramos un café-restaurante muy pintoresco, de forma hexagonal, cuyo dueño literalmente se esforzó para alimentarnos con nuestro segundo desayuno ( como hobbits) como si fuéramos sus hijas. Tragamos pan tostado, torta de hoja y café muy rico.


Se llama la Loberia, y se refiere a una gran roca justo enfrente en la costa que se llena de lobos marinos exhibiendo sus gordos y castaños vientres al sol.





Seguimos camino muy cerca de la costa por un camino de tierra, el cual nos deparó hermosos golpes de vista, pero a medio camino nos empezó a preocupar la precariedad de la ruta y lo abandonado de la zona, así que me bajé muy valiente y me asomé a una enorme casona roja en el medio de la nada.



Sí, era igualito a película de terror, faltaba la motosierra… y una simpática señora me explicó que íbamos bien por el camino, y nos dio indicaciones para no perdernos en la cuesta, la cual al medio día estaba sombreada por bosques y cruzada por senderos de forestales.



La bajada hacia el mar nos deparó hermosos golpes de vista, incluyendo varias casa de adobe de más de cien años, incluyendo esta casona aún ocupada, y vistas del mar desde un mirador con todo el sol de la tarde.




Nos detuvimos en la bajada, en Tregualemu a tomar fotos: y ahí está nuestra polizona, mi gatita negra llamada Mattie, que tiene solo unas semanas y como no come sola, no podíamos dejarla solita…

Al llegar a Pelluhue, bajamos a tomar fotos y encontramos una diminuta perrita, negrita, frente al memorial por tres muertos del tsunami: las dos la pensamos abandonada: buscando los dueños, llegamos a un restaurante en reparaciones, en donde nos contaron que habían visto a una perra con varios perritos, así que asumimos que se había quedado atrás. La aceptaron y van a cuidarla allí, en donde asumo que es bastante bueno ser la perrita de un restaurante!!

Seguimos camino- y ahí sí nos perdimos por un rato: varios puentes están caídos aún, así que hay puentes temporales y desvíos, así que nos costó encontrar el camino- y llegamos a Curanipe, un lugar muy castigado por el terremoto y tsunami pero con una hermosa plaza. El mar llegó hasta el mismo borde!!


Ya teníamos un poco de hambre, pero decidimos esperar hasta llegar a Constitución, uno de los puertos más bonitos, a la altura de la capital provincial en el mapa.





La costanera está completamente rehecha, y les quedó bellísima, pero nos impresionó un poco ver los restos de un restaurante que el agua se llevó completo, y los de un hotel antiguo, que descansa allí en un hermoso mirador, en ruinas: me tomé fotos en la escalinata, sin poder evitar imaginarme ese hotel el 1940…



Me comí un enorme mariscal ( mariscos frescos en limón, incluyendo camarones) y pescado frito: Nini prefirió su pescado con papas fritas,en frente de1 nar y nos fuimos muy llenas ( los platos eran enormes!!) camino a Curicó, nuestro destino para hacer tuto.




Se nos hizo de noche, y a pesar de que llevábamos mucho animo ( ibamos cantando Hot Mess en el auto) y la ruta estaba despejada, nos entró sueño ( a mí sobre todo) paramos en Licantén y una señora nos regaló agua caliente para tomar café ahí sentadas en el auto, y seguimos, cruzando algunos tramos negros como noche sin luna.

Estábamos un pelito asustadas, pero llegamos rápido a Curicó, en donde nos pusimos a buscar hotel/motel/hostal lo que fuera. ( unos taxistas a los que les preguntamos nos tomaron el pelo hasta cansarse, querían “ acompañarnos”… hombres calientes….) Yo encontré un hostal de aspecto precioso, con puerta de cristales y aspecto de antigua casa chilena, peeero nos abrió un tipo que hubiera inquietado a Anthony Perkins, y tras insistir por tercera vez si andábamos “ solas” lo mandamos a freír espárragos y nos fuimos a seguir buscando. Encontramos un hotel muy económico, y aunque obviamente no aceptaban animales, camuflé a la diminuta Mattie dentro de mi parka y la pasamos de contrabando.

El agua salía helada en la ducha, eso sí. Dejamos la tele puesta para disimular los maullidos de la gatita, le dimos su leche y caímos exhaustas.


A la mañana siguiente, la leche de la gatita se había echado a perder y ella bramaba a toda voz por su desayuno. La camuflé de regreso a su caja de transporte en el auto, y nos fuimos al buffet en donde suplicamos por un poco de leche en una botellita. Con eso le dimos desayuno a la princesita, y tras comer, nos fuimos de visita al mall de la ciudad, que aunque pequeño tiene una estructura adorable, largo y muy cuidado, con un deje de arquitectura de la zona

Nini: Yo no le veo nada especial… harto feo tu mall.

*ahem* hecho eso, intenté comprarme unos pantalones los cuales resultaron valer el doble del precio marcado, y encima tenían botones al lado contrario, como para zurdos! (snif… no me los compré) y desayunamos ( segundo desayuno) en el mall ( Nini se devoró una canasta de frititos) partimos de regreso a Concepción. La carretera central, siendo muy recta y expedita, abreviaría nuestro viaje a aprox cuatro horas: pero pasamos a almorzar (5 de la tarde) a un restaurante, que aún servido por la controversial Villa Baviera, tiene una bratwurts ( embutido blanco) y puré con pimienta para morirse, además de ser muy muy bonito.


Tragamos con gusto ( yo le añadí un pisco sour, un trago de limón) y seguimos adelante, sin más que paradas para estirar las piernas o tomar alguna foto, hasta llegar a mi casa en Los Angeles.

Creo que Mattie duplicó su peso en el viaje. Nosotras… probablemente también algo ;)
Ojalá les gusten las fotitos!! Nos divertimos mucho!!